La Coordinadora Antifeixista de Mallorca ha denunciado públicamente los graves incidentes ocurridos durante la revetla del pasado sábado en Santa Maria del Camí. Según el testimonio difundido por la entidad, las artistas PD Lluca y Santa Servera Màrtir tuvieron que detener su actuación después de ser objeto de insultos LGTB-fóbicos, escupitajos y agresiones físicas por parte de un grupo de jóvenes. Además, varias personas del público que salieron en defensa de las DJs resultaron heridas leves y requirieron atención médica.

Desarrollo de los hechos: de la provocación al boicot violento

Según el relato publicado en Instagram por la coordinadora, desde el inicio del espectáculo un grupo de jóvenes se colocó en primera fila y comenzó a proferir insultos y a mostrar una actitud hostil. A medida que avanzaba la noche, la violencia escaló: mostraron una bandera de España, lanzaron objetos, escupieron a las artistas y les gritaron expresiones como «mierdosos» y «maricones». A pesar de que el resto del público seguía disfrutando de la fiesta, los agresores empezaron a golpear a quienes defendían a las DJs, provocando lesiones que necesitaron asistencia sanitaria. Solo entonces las artistas decidieron suspender la actuación.

«Es profundamente preocupante ver a chicos jóvenes impregnados de un odio visceral. Es muy triste que mientras se buscan a familiares asesinados por el fascismo, los actos de intolerancia, odio y xenofobia vuelvan a las calles, en un contexto internacional marcado por el auge de la extrema derecha y discursos ultras», señaló la Coordinadora Antifeixista.

Actuación policial y crítica de la entidad

La coordinadora ha criticado duramente la intervención de la policía local, que según su versión se limitó a «contener a las partes implicadas» equiparando a víctimas y agresores. La entidad denuncia que las autoridades «pasaron por alto» que uno de los grupos boicoteó deliberadamente el acto hasta provocar su suspensión, y que ignoraron que las artistas fueron víctimas de acoso, intimidación y violencia. Asimismo, reprochan que se obviara que una de las partes hizo exaltación de discursos de odio, xenófobos y LGTB-fóbicos, mientras la otra simplemente quería continuar la fiesta según lo previsto. Por ello, exigen un posicionamiento «claro» de las autoridades y medidas efectivas para que estos hechos no se repitan en fiestas patronales ni en ningún otro espacio público.

La decisión de las artistas: denuncia pública, no judicial

Las implicadas han avanzado que la única denuncia que interpondrán será pública, ya que, «por coherencia», no quieren que se les multe, castigue o criminalice, y consideran que acudir a los tribunales «no sirve de nada». «Denunciamos públicamente porque nos preocupa y es necesaria una reflexión», han alegado. La coordinadora sostiene que estos actos son el resultado de la «normalización y propagación» del discurso reaccionario que difunden partidos políticos, redes sociales y medios de comunicación.

Contexto histórico y social

La entidad antifeixista ha recordado que, 90 años después del Golpe de Estado que desencadenó la Guerra Civil, es «muy grave» comprobar que se reproducen dinámicas de exaltación, provocación y violencia impune hacia la diferencia. «Todas tenemos derecho a subir a un escenario siendo quienes somos, y eso se tiene que hacer y reivindicar con plena libertad y sin hacer daño a nadie», han afirmado. Este incidente se enmarca en un contexto internacional de crecimiento de la extrema derecha y los discursos ultras, lo que hace aún más urgente la reflexión colectiva y la adopción de medidas concretas.

Fuente de las imagenes: /dos-djs-se-ven-forzadas-a-interrumpir-su-show-en-santa-maria-tras-recibir-agresiones-homofobas/