En pleno barrio barcelonés de Gràcia, una residencia pública para personas mayores ha conseguido algo que parecía casi imposible: que sus residentes del colectivo LGTBI+ abandonen el miedo y vivan su identidad con total naturalidad. La directora del centro, Maite Frías, decidió hace años que la orientación sexual de los mayores no podía seguir siendo un tabú dentro de su residencia. Ese impulso inicial se ha convertido con el tiempo en un proyecto pionero que este martes recibió un reconocimiento oficial de la Generalitat: la distinción de ‘Residencia Comprometida con la diversidad LGBTI+’, la primera que se concede en Cataluña a un centro de estas características.
El logro no ha sido casualidad. Detrás hay un proceso largo de trabajo, formación y sensibilización que ha implicado a todo el centro: trabajadores, residentes y familias. Tal y como explica la propia Maite Frías:
“Ha hecho falta mucha pedagogía con los trabajadores, los residentes y las familias para que todo el mundo entendiera que el amor no entiende de edades ni de etiquetas”.
Fuente de las imagenes: /de-la-invisibilidad-al-reconocimiento-asi-es-la-residencia-de-gracia-que-ha-hecho-de-la-diversidad-lgtbi-su-sello-de-identidad/