Escribo en la sección de Sociedad, normalmente sobre temas sanitarios, de mujeres, violencia machista, infancia o consumo; aunque también he trabajado en otras secciones de El Periódico, como Política o Tribunales. Mi trayectoria profesional comenzó en medios locales, incluida una emisora regional de la 'Cadena Ser', y trabajé también para 'El País' y 'Cinco Días'.
“Estamos construyendo un país decente, porque una sociedad decente es aquella que no humilla a sus miembros. Cada derecho conquistado, cada libertad alcanzada, ha sido fruto del esfuerzo, del sacrificio de muchas personas”. Con estas palabras, el entonces presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió, hace 20 años, la aprobación de la ley que reconoció que “el matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo”. Dos décadas más tarde, casi nueve de cada 10 españoles considera que su aprobación fue un primer paso para la consecución de los derechos LGTBI, que este sábado, 28J, celebra el día del Orgullo.
Apenas 18 palabras que, como dijo en su día Zapatero, abrieron la puerta a la “libertad y la igualdad”; dejaron atrás los años negros de la dictadura y colocaron a España al frente de la vanguardia en derechos sociales. España se convirtió en el tercer país del mundo en reconocer el matrimonio igualitario y el primero en legalizar la adopción entre personas del mismo sexo.
Desde entonces, se han dado el ‘sí quiero’ más de 75.000 parejas y han nacido ocho millones de niños que consideran que el matrimonio gay es “normal”, según el recuento realizado por el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, en el acto conmemorativo por el 20º aniversario, celebrado esta semana en la Moncloa.
De hecho, el matrimonio gay cumple 20 años en pleno estado de salud. En 2023, último año del que el Instituto Nacional de Estadística tiene datos, se celebraron 6.772 bodas, un récord histórico. En 2005 se registraron 1.269 matrimonios (fue apenas un semestre) y en 2006, primer ejercicio entero, los enlaces ascendieron a 4.316. Dos décadas más tarde, las bodas han aumentado el 60%.
El repaso histórico y las estadísticas del INE permiten vislumbrar que en un inicio se casaban más parejas gays que de mujeres, pero en 2018 los matrimonios entre lesbianas dieron el sorpaso y en 2023 (últimos datos disponibles) se registraron 3.607 bodas entre mujeres frente a 3.165 protagonizadas por varones. En este sentido, llama la atención que en Barcelona y Madrid, dos de los enclaves que en España lideran la tasa por cada 100.000 habitantes, se celebran más bodas entre hombres.
Cabe decir que, pese a que los datos muestran que es una costumbre arraigada, la celebración del Orgullo 2025 viene marcada por el temor al retroceso. La ola reaccionaria que impulsa Donald Trump y la ultraderecha desafía, por primera vez en décadas, el matrimonio gay y el resto de derechos del colectivo LGTBI+. Por ejemplo, para el líder de Vox, Santiago Abascal, las parejas homosexuales pueden formar ‘unión civil’ pero no un “matrimonio", que a su juicio "es una institución que históricamente a unido al hombre y la mujer”.
Una opinión que también defendió el PP y la Conferencia Episcopal hace 20 años, tanto en los púlpitos como en las calles, con una gran manifestación, el 18 de junio de 2005, a la que acudieron 166.000 asistentes. Los populares presentaron, además, un recurso de inconstitucionalidad que fue rechazado siete años después. El alto tribunal declaró constitucional el matrimonio homosexual por ocho votos a favor y tres en contra.
“Nos insultaron, me acusaron de ser el diablo, porque decían que iba a acabar con las familias”, rememoró Zapatero en el acto institucional por el 20º aniversario. Sin embargo, poco tiempo después, el PP aceptó la norma y fue muy sonada la primera boda oficiada por Alberto Ruiz Gallardón como alcalde de Madrid.
En las filas de la izquierda “no hubo dudas” en torno a reconocer la unión como ‘matrimonio’, pero sí a permitir a una pareja del mismo sexo adoptar, según admitió el expresidente. Pero, finalmente, los socialistas decidieron “ir con todo”, porque había una “convicción imparable”, en palabras de Zapatero.
La presidenta de la Federación LGTBI+ en aquellos días, Beatriz Gimeno, corrobora que se vivió un “huracán" aperturista. "Una emoción que se contagió a toda la sociedad” y que les llevó “en volandas a cerrar la puerta a una España negra y franquista y abrir la puerta” al matrimonio homosexual.
De hecho, las encuestas por aquel 2005 mostraban que un 60% de los españoles apoyaban el avance, mientras que hoy día un porcentaje similar está de acuerdo en que fue una “conquista positiva” para la sociedad en su conjunto. Sin embargo, un espectro mucho más amplio, nueve de cada diez españoles, opinan que sirvió para varias cosas: reconocer derechos, incrementar la percepción de igualdad, mejorar la imagen que se proyectó de España y como punto de partida para nuevos avances en favor del colectivo LGTBI+, según una encuesta del CIS publicada recientemente.
“Fue la primera vez que se ponía encima de la mesa que éramos ciudadanía de primera y que merecíamos los mismos derechos. Más allá de poder casarnos, fue un reconocimiento de nuestras existencias. Y ese reconocimiento nos ayudó a naturalizar nuestras vidas a nivel social, porque si teníamos el mismo derecho a casarnos y a formar nuestras familias, es que estas eran dignas y merecedoras del mismo respeto”, indica Paula Iglesias, la presidenta actual de la Federación Estatal LGTBI+.
A su juicio, “abrió las puertas de los armarios” y marco el rumbo internacional: “Fuimos ejemplo de respeto y democracia para otros países, que comprobaron que era posible apostar por la igualdad y conseguir justicia social”.
También en 2005, Canadá dijo 'sí' al matrimonio igualitario. Y, desde entonces, se ha legalizado en 40 países. Tailandia ha sido el último en incorporarse a la lista. No obstante, son minoría y en el lado contrario otros 35 países lo impiden con legislaciones promulgadas en las últimas décadas, como medida “preventiva”. Asimismo, ha generado una gran polémica la decisión del presidente de Hungría, Viktor Orbán, de prohibir la celebración del Orgullo Gay en el país, a lo que se suma la cruzada de Trump en contra de las políticas que reconocen la diversidad, especialmente de las personas trans.
De hecho, según Paula Iglesias, el peligro más importante que afronta estos días el colectivo es el “avance de los discursos de odio y las políticas antiderechos que cuestionan o niegan nuestra existencia y la de nuestras familias”. Un estudio de la Federación LGTBI+ indica que en los últimos cinco años un millón de personas han sido acosadas debido a su orientación o identidad sexual, 1,1 millones discriminadas y 350.000 agredidas.
Y en el plano legal, algunas autonomías, como en Madrid o Valencia, “están desmantelando o vaciando de contenido las leyes que protegen al colectivo, lo que le deja expuesto a la violencia”. “Se están eliminando protocolos, se persigue la formación en diversidad y se prohíbe hablar de nuestras realidades en las aulas”, denuncia la presidenta.
Por eso, la Federación exige que las leyes vigentes “se apliquen de forma completa y efectiva” y se rubrique un Pacto de Estado frente a los discursos de odio “que proteja a los grupos de especial vulnerabilidad”, que son los más están sufriendo las consecuencias.
Articulo original: https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20250628/20-anos-matrimonio-gay-igualitario-lgtbi-record-bodas-119025450