En el deporte aún quedan personas que siguen preguntándose si pueden ser ellas mismas dentro de una pista. Bajo esa premisa, ''Sagardobolei'' encuentra un espacio ... para combatir esa duda. La novena edición del torneo de voleibol mixto e inclusivo regresa este sábado 23 de mayo al polideportivo Aranalde con una propuesta que trasciende la competición. Convertir el deporte en un espacio donde la identidad de género o la orientación sexual no sean un obstáculo para participar. La iniciativa, impulsada por Miaukatuz Kirol Kluba, reúne a 13 equipos en una jornada que reivindica la diversidad en contexto marcado por el aumento de episodios de discriminación. Solo en Álava «el año pasado se registraron 13 incidencias de LGTBI+-fobia», únicamente ha recordado Joana Sánchez de Vital Fundazioa, «la más alta en los últimos años». Por ello, ahonda en que «aún queda mucho trabajo por hacer» e insiste en la necesidad de generar lugares seguros y visibles para colectivos que enfrentan barreras dentro y fuera del ámbito deportivo. Un torneo que tiene por requisito que «haya al menos tres jugadoras en pista en todo momento», con tal de promover la «paridad de la competición». Todo debido a que la igualdad plena se mantiene como una asignatura pendiente. «Seguimos teniendo colectivos que continúan peleando incansablemente por tener los mismos derechos y la misma libertad que el resto de la ciudadanía», ha afirmado Kiko Bujedo, representante de Miaujatuz Kirol Kluba. De hecho, según la entidad organizadora, se trata de una de las pocas competiciones mixtas que se celebran en Euskadi y rompe con las estructuras deportivas más rígidas. «Hay gente que no está adscrita a ningún género, tenemos personas no binarias», ha explicado Bujedo para concluir en que «es un espacio seguro en el que cualquiera que quiera practicar voleibol puede participar». Por su parte, Iñaki Gurtubai, diputado de Igualdad, Euskera y Gobernanza lo considera «una iniciativa deportiva pero también de integridad e inclusión». La participación asciende a 800 personas entre todas sus ediciones y nuevamente contará con personas procedentes de Madrid, Barcelona, Zaragoza y Lisboa. El aspecto competitivo pasa a un segundo plano y los 13 equipos participantes disputarán –desde las 9.00 horas que inicia el torneo– el mismo número de encuentros. Asimismo, el sistema de reconocimientos valora aspectos más allá de los resultados deportivos. A la txapela del conjunto ganador se acompañarán galardones a los equipos «con mayor ambiente, sentimiento deportivo» y otros aún no desvelados y se otorgarán en la entrega de trofeos durante la comida conjunta de equipos. Más allá de los partidos, ''Sagardobolei'' mantiene el espíritu con el que nació. Utilizar el deporte para construir comunidad. «Somos un espacio que necesita una ciudad como Vitoria, en la que hay identidades muy minorizadas que necesitan este tipo de espacios para sentirse acompañadas, valoradas y no discriminadas», ha puesto en valor Bujedo. Además, el origen del nombre del torneo cobra sentido ya que «para dar a conocer a gente que viene de lugares lejanos cenamos en sagardotegi» con el objetivo de «dar a conocer la cultura vasca», han subrayado los organizadores.

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